El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en simples preguntas a propósito de unos contenidos.
El punto de partida de esta reflexión es importante y muy interesante, pues la mayoría de los profesores caemos en actividad de este tipo solamente por salir del paso, por tener una calificación que supuestamente mide el nivel de inteligencia de un joven. Estamos muy alejados de una evaluación objetiva, pues creo que el número de aciertos que obtenga un estudiante ante este tipo de pruebas no es indicio de un verdadero despliegue de destrezas. Recordemos que valen los conocimientos en función de su utilidad en la vida real, al aplicarlos en situaciones problemáticas que nos hacen sobrevivientes de una sociedad cada vez más difícil en todos los sentidos.
El proceso de evaluación es un tema interesante, cuántos de nosotros podemos decir que sabemos evaluar, o que conocemos la metodología para elaborar instrumentos de evaluación adecuados. Incluso realizar un cuestionario con cierto número de preguntas tiene una finalidad, una intención y un objetivo.
El aprendizaje no puede ser medido por simples preguntas, sería muy reduccionista e inoperante pero sin embargo se hace, y se hace de manera formal, es decir, el maestro observa esta acción como adecuada y la reproduce cada vez que tiene que emitir un juicio. Y bueno podemos hablar hasta de las calificaciones regaladas o compradas que tampoco indican nada.
Por otro lado, si buscamos una funcionalidad a la evaluación se utilizaría para localizar las áreas de oportunidad de estudiante, las habilidades o conocimientos que debe repasar o desplegar para un fin determinado en un momento dado.
Finalmente, la evaluación no debe realizarse como un mero tramite, ni tampoco como un arma de poder del docente, debe utilizarse como una herramienta (correctamente aplicada) para comprender qué es lo que está sucediendo en el proceso de aprendizaje y cómo se puede remediar.
Atte
Maritza Barrera
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Hola Maritza.
ResponderEliminarCreo, igual que tú, que aún esta vigente el método tradicional en la enseñanza y los maestros utilizan la evaluación escrita como mencionas, para salir de paso y tener una calificación que supuestamente mide el nivel de inteligencia de un joven. Pero debemos seguir preparándonos para no caer en ese vicio, que ha existido de generación en generación.
Con afecto: Ana